La Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) y la Asociación de Bancos del Paraguay (ASOBAN) vienen trabajando en un nuevo mecanismo de intercambio de información que consiste en una plataforma digital de intercambio de información.
El punto de partida fue el Convenio Marco de Cooperación Interinstitucional firmado entre la DNIT y ASOBAN el 14 de agosto de 2025, cuyo objetivo incluye facilitar la coordinación y el intercambio de información entre ambas partes.
La intención es que las solicitudes de intercambios de documentación puedan realizarse de forma digital, segura, estandarizada y trazable.
La DNIT ya puede acceder a información bancaria
Es importante aclarar que esta plataforma no crea una nueva facultad de la DNIT para acceder a información bancaria, sino ésta ya existe desde la promulgación de la Ley N.º 6657/2020 “Que promueve la implementación de estándares internacionales sobre transparencia fiscal”. En realidad ya existía también antes, pero era mucho más reducida.
Esta ley del 2020 amplió considerablemente las facultades de la Administración Tributaria para requerir información al sector financiero y bancario. Entre otras informaciones, pueden ser requeridos datos sobre cuentas, depósitos, transacciones, préstamos, inversiones y transferencias.
La Ley 6657/2020 forma parte del proceso de adecuación de Paraguay a los estándares internacionales de transparencia e intercambio de información con fines fiscales, impulsados especialmente en el marco del Foro Global de la OCDE. Su objetivo declarado es prevenir y combatir la evasión y la elusión fiscal, así como los flujos financieros ilícitos.
¿Cómo funcionará el intercambio?
El sistema funcionará en ambas direcciones, pero bajo condiciones diferentes.

Del banco hacia la DNIT
Cuando la DNIT realiza un procedimiento de control o fiscalización, puede requerir a las entidades financieras información relacionada con un contribuyente.
La nueva plataforma permitirá que estas solicitudes y sus respuestas se procesen digitalmente, facilitando el acceso a información sobre cuentas, movimientos, transacciones y otras operaciones financieras dentro del marco legal aplicable.
Esto permitirá a la Administración Tributaria comparar con mayor rapidez la información financiera obtenida con los ingresos, operaciones y demás datos declarados por el contribuyente.
De la DNIT hacia el banco
La segunda dirección del intercambio tiene una finalidad diferente: Los bancos podrán consultar directamente determinada información tributaria presentada por sus clientes ante la DNIT, como declaraciones juradas y otros datos relevantes para un análisis crediticio.
En este caso existe una diferencia fundamental: el banco solamente podrá acceder a esa información con autorización expresa del cliente.
Esto permitirá, por ejemplo, que al solicitar un crédito el cliente autorice al banco a verificar directamente determinada información declarada ante la DNIT, reduciendo la necesidad de presentar documentos y permitiendo comprobar que la información proporcionada al banco coincide con la declarada al Fisco.
¿Qué se busca con este nuevo sistema?
Según las expresiones de las autoridades de la DNIT y de la ASOBAN, el intercambio digital de información puede producir beneficios tanto para la Administración Tributaria como para las entidades financieras y los propios contribuyentes.
Por un lado, permitirá a la DNIT realizar controles más eficientes y detectar con mayor rapidez posibles inconsistencias entre las operaciones económicas, los movimientos financieros y las declaraciones tributarias.
Por otro lado, los bancos podrán contar —con autorización del cliente— con información proveniente directamente de la fuente tributaria, lo que puede facilitar y agilizar los procesos de análisis crediticio.
¿Desde cuándo comenzará a funcionar?
La plataforma todavía se encuentra en etapa de desarrollo. La expectativa anunciada es que el sistema pueda comenzar a operar durante el primer semestre de 2027.
¿Qué recomendamos a nuestros clientes?
La creciente digitalización de los controles tributarios hace cada vez más importante que exista coherencia entre la contabilidad, las declaraciones juradas y los movimientos financieros de cada contribuyente.
Por ello recomendamos especialmente:
Llevar la contabilidad considerando los extractos bancarios. No basta con registrar únicamente las facturas emitidas y recibidas. La conciliación periódica con las cuentas bancarias permite identificar transferencias, cobros, pagos, aportes, préstamos, movimientos entre cuentas y otras operaciones que deben contar con una correcta explicación contable y tributaria.
Esto no solamente reduce riesgos frente a una eventual fiscalización. Una contabilidad consistente también puede convertirse en una ventaja al momento de solicitar financiamiento bancario, ya que la información presentada al banco será coherente con aquella declarada ante la DNIT.
Prestar especial atención a las operaciones realizadas mediante plataformas digitales. Quienes realizan inversiones mediante plataformas virtuales, operan con criptoactivos, reciben fondos desde el exterior o utilizan nuevos instrumentos financieros deberían analizar previamente con su contador o asesor tributario cómo documentar y registrar correctamente esas operaciones.
El hecho de que una operación se realice fuera del sistema bancario tradicional o mediante una plataforma extranjera no significa necesariamente que carezca de consecuencias tributarias. Una adecuada documentación desde el inicio puede evitar que posteriormente aparezcan movimientos financieros difíciles de justificar.
Evitar inconsistencias entre el patrimonio, el nivel de operaciones y los ingresos declarados. La DNIT ya utiliza herramientas de Big Data, analítica avanzada y aprendizaje automático para construir perfiles de contribuyentes y detectar inconsistencias. El siguiente paso anunciado por la institución incluye una utilización todavía mayor de inteligencia artificial y cruces automatizados de información.
Esto significa que la fiscalización tributaria está evolucionando desde controles predominantemente manuales hacia sistemas capaces de analizar grandes cantidades de información y seleccionar contribuyentes en función de perfiles de riesgo.
La mejor preparación frente a este nuevo escenario no consiste solamente en “tener las declaraciones presentadas”, sino en poder explicar y documentar de manera coherente el origen y destino de las operaciones económicas y financieras.
Más información, pero también mayor formalización
La plataforma DNIT–bancos debe entenderse dentro de un proceso más amplio de digitalización y transparencia del sistema tributario paraguayo.
Para el contribuyente formal, este proceso también puede generar ventajas. Una empresa o persona que registra correctamente sus operaciones, declara sus ingresos y mantiene una contabilidad consistente podrá demostrar con mayor facilidad su capacidad económica ante las entidades financieras.
En otras palabras, la misma información que permite a la DNIT realizar controles más eficientes puede ayudar a que un contribuyente formal y ordenado acceda más fácilmente al sistema financiero y al crédito.
La tendencia es clara: la información tributaria, contable y financiera estará cada vez más interrelacionada. Por eso, una correcta organización y documentación de las operaciones deja de ser solamente una cuestión de cumplimiento tributario y se convierte también en una herramienta de gestión y acceso al financiamiento.




















